La IA no roba tus datos industriales. Se los estamos pegando nosotros
La exfiltración más cómoda de tu planta cabe en un portapapeles Hay una conversación sobre IA que se repite en las empresas: qué modelo utilizar, qué procesos automatizar, cuánto tiempo se ahorra con Copilot, ChatGPT, Gemini o Claude. Perfecto. Pero hay otra bastante menos atractiva que convendría tener antes: qué información de planta estamos copiando dentro de esas herramientas. La fuga de información industrial asociada a IA generativa no necesita ransomware, ni una CVE crítica, ni que un atacante atraviese cuatro firewalls. A veces necesita un ingeniero copiando veinte líneas de código de un PLC y preguntando por qué no funciona. Y ya está. No es un escenario teórico. En 2023 Samsung acabó restringiendo internamente el uso de IA generativa después de que varios empleados pegaran código fuente y notas de reuniones en ChatGPT. Ninguno actuaba de mala fe: estaban trabajando. El problema no es la IA, es el dato que le damos Pensemos en usos perfectamente razonables. Un técnico peg...